Instrucciones para disfrutar un dia de lluvia.

En primer lugar, confíe en sus instintos. Aun en esta era de increibles adelantos tecnologicos es increible ver como la gente sigue confundiendo el concepto de lluvia. Convengamos, la lluvia no es ese ese caer constante que solo se puede ver a través de un foco de luz, así medio de coté porque si no no te das cuenta y muchos menos es esa neblina pegajosa y constante de las mañanas de otoño.
No señor, la lluvia se define por gotas de al menos dos centimetros de envergadura (si no puede medirlo, no se preocue vea los ripios que genera en los charcos), nubes de un color grisaceo tirando a negruzco (pero sin que sea negro del todo) con una constancia de al menos una hora… otro tiempo y usted tiene un misero chaparrón.
En segundo lugar, defina que tipo de persona és; al contrario de un asado, una buena noche de sueño o un helado de chocolate, la lluvia puede ser disfrutada con igual intensidad tanto en el interior del hogar como afuera del mismo, pero debe saberlo de antemano.
Si usted es del primer tipo, su problema esta en las selecciones; selección de ropa, seleccion de entretenimiento, seleccion de horarios para dormitar con el control remoto en la mano y selección de las peliculas que repite frente al televisor. Por supuesto, esto se soluciona facil eligiendo la ropa mas vieja que pulule por el interior de su ropero, dejando de lado por una vez cualquier tipo de consola (con X en el nombre o con un 3 por ahi) y optando por una pelicula que ya haya visto para evitar sorpresas (nada de la nueva de Tim Burton… vuelva al “Jinete sin cabeza” que no ha decepcionado en años).
Si usted es del segundo tipo, su problema esta en el itinerario; los muchos y consecutivos recovecos y paseos que provee la ciudad, han de ser planeados con antelación poniendo especial atención al conocimiento de zonas inundables y/o baldosas flojas por la zona donde quiere usted pasar. También, habra de elegir la vestimenta adecuada, no pudiendo ahora simplemente tirarse el buzo que le regaló la abuela hace diez mil sobre la espalda, conviene que en esta situación elija usted algo comodo y suficientemente fresco como para soportar la humedad y no provocar roces y zarpullidos (Pilotos y camperas impermeables están terminantemente prohibidos… la lluvia se disfruta a cara lavada o con una paragas de mango largo en su defecto; Nada de esas mariconadas de los paraguas de bolsillo que venden en Cosntitucion, no me lo haga repetir).
Una vez elegido su forma de disfrutar, hay placeres en común. El ruido de la misma al caer en superficies metalicas, el modo en como parece enfriar los animos de la gente y ponerlos pensativos y melancolicos, la capacidad de recordarnos canciones que habismoa olvidado.
Ahora, sin importar nada de lo anterior, el concejo mas importante; dejese ir, no piense demasiado, no piense; por ejemplo, en porque no se siente comodo en verano con la alegría de los demás a flor de piel, o en porque esta pateando la calle o mirando “Wall-E” por enesima vez en lugar de hacer algo productivo, o en a quien podría estar abrazando justo ahora que la humedad trae el frio.
Creame. Si logra hacerlo, podrá disfrutar de muchisimas mas cosas que solo un día de lluvia.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s