Repuestos.

La verdad es que no se que se supone que diga. Ya saben que no soy mucho de hablar; bah. En realidad me gustaría que quedara claro que no soy mucho de hablar al pedo. No se si me van a creer pero se los juro. En mi vida. Todo lo que tuve que decir lo dije en el momento que lo tenía que decir y como lo tenía que decir y lo demás, lo demás siempre me pareció que mas que aclarar oscurecía. Que achicaba las cosas y como siempre les digo; el mundo ya es suficientemente chico por si mismo. Algunos creen que se empezó a achicar cuando Coca Cola logro ponerle su marca a una de las cadenas del ADN humano pero la verdad es que las cosas ya se habían ido al carajo muchísimo antes. Esto de marcar a la gente, de usarlos como esclavos, de abusarlos y quitarles todo hasta ser solo una mercancía… Si. Yo se que se van a reír porque ya nadie habla de eso pero creanme. Esas cosas son ciertas, incluso te las enseñaban en la vieja escuela en lugar de ahora que todo es: como armar un IPhone. Atender un servicio técnico o hacer un Frapuccino de Starbucks y todas esas mierdas que las companias necesitan para seguir funcionando; mas o menos como siempre fue pero menos hipócrita. Así que si algo quiero dejar en claro. Si algo quiero dejarles en realidad; es que las cosas siempre fueron mas o menos así… Que en el mundo siempre hubo gente que tenía plata e hizo lo que quiso y que si antes te compraba para matarte trabajando ahora nomas te compra los pulmones o los ojos o las bolas o vaya a saber que y vos tenes que agachar la cabeza y venderte parte a parte como un auto viejo; y esto no es para que vean lo que voy a hacer como un sacrificio ni nada por el estilo porque un hombre hace lo que tiene que hacer por los hijos. No, Yo se los digo para que aprendan. Para que, no se, para que traten de hacer algo. Mejorar. Cambiar las cosas. O aunque sea irse de este lugar de mierda para que ninguno de ustedes jamás tenga qu…

El ruido metálico anuncio que su tiempo había acabado y después una vos de mujer, profunda, casi sensual; aclaro que si colocaba otros diez créditos tendría otros cinco minutos para alargar el mensaje.
Por un momento sopeso la opción. Tal vez debería decirles que los quería. Dar un mensaje mas personal a cada uno de ellos. Hablarles de su madre…
Finalmente opto por no hacerlo. Como ya había dicho. Si esto iba a ser importante no podía achicarlo con cosas de mas y no era un hombre de hablar al pedo.
Con un gesto de la mano cerro pa pantalla, desabrocho su camisa y se acostó en la camilla.
La voz de la maquina enumero uno a uno los órganos que serian removidos y el precio de cada uno de ellos. Lamentablemente. La anestesia era tan buena que nunca escucho el numero final.

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