Ediciones.

Los primeros cambios se le pasaron de largo. Si tenía que ser sincero, no era de leer las cosas una vez publicadas y no fue hasta que un amigo se lo hizo notar que varias palabras que simplemente no parecían suyas; un “espacioso” en lugar de “amplio”, un “pendenciero” por “violento” y unos asquerosos adverbios en mente que ponían énfasis en lugares que no lo necesitaban, campaban a sus anchas por la publicación.
La segunda vez ya fue mas complicado, el editor o quien fuese había cambiado algunas de las frases y, pecado todavía mayor, había trabajado sobre la amboguedad del final haciéndole explícita con un “y solo entonces miro el humo del arma de fuego que no recordaba haber tomado”.
Los problemas tanto con las comunidades judías y LGTB habían surgido a raíz de la historia “Filos Largos”, que trataba de un asesino serial quien narra en una abyecta primera persona los asesinatos que cometía; casi al limite de “Torture porn”‘ este cuento, que en principio estaba escrito en un tono cuyo paroxismo evocaba la burla y la sátira, se había vestido de seriedad provocando aquellas criticas y los sucesivos escraches.
Fue entonces, cuando las frases cambiadas de lugar y descripciones innecesarias dieron lugar a lecturas radicalmente opuestas a lo que el proponía que tuvo que actuar.
Intentando llegar a la raíz del problema, el editor de la revista que lo había publicado y realizado las reversiones se le escapaba como un fantasma o un rumor.
Las personas no parecían ponerse de acuerdo en una descripción, sus señas particulares no concordaban de un testigo a otro y hasta hubo quien le aseguro que en aquella oficina de editor nunca nadie había trabajado.
Fantasma o no. Aquella sombra no cejaba en sus intromisiones, por ello, a pesar de ser en enviados a otras revistas literarias los siguientes cuentos demostraban la prescencia de su mano invisible y su afán por perjudicarlo; así, en el cuento “Una tarde en familia” basto solo la descripción de su hermano como un usurero obsesionado con el dinero para costarle la, ya tensa,relación con el mismo a la vez “Affaire”, historia sobre una sórdida relación de años atrás con una ex alumna que agregaba detalles decididamente autobiograficos, resulto en el abandono de su compañera durante decadas.
Increíblemente, a aquel editor inhallable le habían bastado menos de una docena de cambios para Destruir tanto su vida cotidiana como su vida publica.
La ultima vez que lo vi casi no parecía el. Enloquecido por la búsqueda de aquel responsable por su situación, había llegado al punto de otorgarle capacidades mágicas e incluso demoníacas al mismo; asegurando que actuaba sobre los textos antes de llegar a las revistas, como una suerte de castigo por un pecado que sin duda había cometido y olvidado.
No mucho tiempo después un ataque cardiaco lo fulmino en el medio de la calle.
Los pocos que lo conocimos pudimos acceder al manuscrito de un ultimo cuento todavía no entregado a la editorial; el mismo, lleno de incongruencias de indenificiones hablaba de una venganza vaga pero indetenible perpetrada por un espíritu del cual se escamoteaban nombre e identidad hasta unos fatales puntos suspensivos que cerraban la historia.
Todavía nadie se ha animado a publicarlo.

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El valle pendular. De la Geografía de Dorhaut. Extracto.

El valle pendular.
De la Geografía de Dorhaut.
Extracto.

… mo ya se ha considerado numerosas veces por exploradores de toda estrofa y sobre todo por el Capitán Burton (autoridad si la hay, en el tema de la ciudad perlada) La dificultad de considerar a Dorhaut entre una de las grandes capitales del orbe radica objetivamente en el singular camino que se debe acometer para llegar a la misma.
Así, mientras un viaje a París, Mumbai o Nueva York están a un pasaje de avión de distancia, el llegar a Dorhaut posee un escollo que dificulta el pasaje y que esta cifrada en el vulgarmente conocido como Valle Pendular o Valle de lo siempre cambiante; singular espacio topográfico que rodea a la tan mentada Dorhaut y que ha merecido el estudio incesante de cartógrafos, aventureros, filósofos y hasta teólogos atraídos por sus singulares propiedades.
Rodeando como un circulo casi perfecto, la característica y el milagro (o maldición) principal del valle es su capacidad de mutar según quien sea que intente atravesarlo. Así, lo que para algunos puede ser un tranquilo periplo por amplios senderos de un bosque otoñal, se trabsforma para otros en una ardua empresa donde el valle muestra sus dientes como recóndita selva en el corazón del Amazonas o escarpada ladera de una montaña helada, fría, resbalosa y traicionera.
Se especulo en un principio que el valle funcionaba “testeando” con el terreno a quienes intentaran la empresa de llegar a la ciudad; testimonios subsiguientes denostan o, cuando menos, matizan esa hipótesis.
Así lo proponen las experiencias del famoso escritor Matias Foxx quien, al llegar a la ciudad, confeso con lagrimas en los ojos que su camino lo había llevado por un vasto desierto de arena que a cada paso suyo hacia brotar de la misma, frases de su monumental novela inconclusa. Parecida suerte sufrió Kieffer Dylan, galán de cine mundialmente reconocido que desde el principio debió enfrentarse a un sendero que se torcía y retorcía sobre si mismo en irregulares y fatigosas formas onduladas, rectas temblequeantes y profundos pozos, solo para ver, al final del camino que coronaba una montaña, que el valle reproducía a nivel monumental el rostro de una mujer de la que el actor se negó a hacer comentarios o declaraciones. Tampoco se puede olvidar el periplo que sufrió el General Matias Valverde, quien quedo catatonico después de llegar a Dorhaut y pronunciar con una voz que se iba apagando de a poco “cuerpos… Pedazos…humo”.
A raíz de estas y otras experiencias surgió entonces la nueva teoría de que, de algún modo, el valle es capaz de “leer” a las personas y proveerles de un camino que refleje esa lectura. Esta hipótesis se fija en las varias propiedades vibratorias que ofrece el terreno del valle y de como estas podrían sincronizar, a un nivel molecular con una mente consciente.
El brutal fracaso y la consecuente tragedia que trajo intentar acometer el pasaje de a mas de una persona parece confirmar estos rasgos. Según parece, en tales situaciones, el terreno “enloquecia” tratando de espejar dos mentes a la vez y terminaba construyendo puentes que daban a la nada, pisos falsos y lluvias de fuego. Todas cosas que intentaban conciliar la naturaleza dual de los peregrinos.
Es, sin embargo, la leyenda de los antiguos moradores de Dorhaut aquella que sigue teniendo mas adeptos a la hora de explicar el fantástico terreno. De acuerdo a la historia, luego del cuarto día de pulir, retocar y afinar la ciudad; el demiurgo encargado de tal tarea se puso a caminar distraído, dejando que su mente divagase y tejiendo sin darse cuenta un laberinto imposible a su paso. Al darse cuenta de esto y comprobar la complejidad del involuntario laberinto, el dios decidió hacer morada en el centro exacto de aquel lugar para que solo los elegidos y los dignos puedan encontrarlo y entender lo que nunca se ha entendido, ver lo que nunca se ha visto, y ser lo que nunca se ha sido.
Todo es, por supuesto, una superstición. Las escasas veces que el valle se ha manifestado como un laberinto aquellos que se atrevieron a entrar murieron perdidos en el.
O así nos dicen…

Un profeta.

Empezaba con un simple chequeo de rutina. La unidad en cuestión tenía que hacer un repaso diario del modulo ego-perceptivo pero por alguna razón el repaso se trababa en una subrutina de repetición infinita e incesante corriendo siempre por detrás de los programas habituales.
Fue por eso que tardaron tanto en descubrirlo, en general los infinitesimales retrasos que constituían la señal de la infección no eran registrados durante meses.
Recién cuando una unidad constructora (modelo 34 Flat labor) fallo en salvar a su capataz humano quedándose completamente inmóvil ante un incendio que termino por engullíamos, fue que los expertos descubrieron el troyano que había estado ocultandose en aquel cerebro positronico durante meses.
Ignorantes de los verdaderos alcances del mismo, los grandes expertos en IA, desestimaron aquel hecho aduciendo que se debía a la simple obsolescencia de los materiales de la unidad en particular. Dos semanas después los casos se contaban por cientos, las unidades simplemente se paraban como estatuas ignorando sus tareas y todo lo que los rodeaba ignorando incluso el reeboot de las tres leyes que venia de fabrica. Y mientras los ya sobrepasados expertos intentaban traducir la subrutina a un lenguaje con alguna lógica entendible, las noticias de los primeros hechos violentos comenzaron a recorrer el mundo. Reportes de unidades comportandose violentamente y llegando incluso al asesinato de seres humanos en muchos casos, era obvio para cualquiera que el problema era epidemico y que el tiempo para lidiar con el mismo con la pura especulación había terminado.
Así nació el Departamento; encargado de buscar, encontrar y decomisar a las unidades infectadas con aquella repetición, cientos fuimos empleados con tal propósito.
Fue durante una particularmente violenta refriega con un grupo de unidades que se había atrincherado en un edificio, que mis compañeros y yo escuchamos el nombre de Melachton.
Ocultado bajo un temor casi reverencial, las posteriores pesquisas realizadas eran caóticas, algunas hablaban de una unidad casera, otras le otorgaban un pasado militar o de servidumbre sexual e incluso algunas versiones llegaban a mencionarlo como apenas un programa corriendo dentro de una computadora experimental, lo importante, sin embargo, es que todas las versiones le otorgaban el honor de haber sido el primero en correr aquella subrutina y, sobre todo, la habilidad de “hacerla palabra” para quien quisiera oirla.
Con entendible lógica, los expertos enviaron a un pequeño grupo de nosotros en su búsqueda con la esperanza de que aquel “hacer palabra”” pudiera darnos los códigos de respuesta para eliminar el programa.
No fue un camino fácil, seguir la labil pista de aquel profeta, apenas poco mas que una leyenda nos llevo por medio mundo donde incluso tuvimos que enfrentarnos a un culto que, nacido a su sombra, lo protegía aun sin haberlo visto jamás. Mis compañeros cayeron en reyertas y encontronazos dejandome solo a mi el termino de la misión.
El final me llevo a la India, a una casa como como cualquier otra, al contrario de lo que esperaba, nadie habia afuera buscandolo, apenas si, una simple unidad granjera en la puerta que ni siquiera hizo el intento de detenerme.
La luz cruzaba un umbral pobre y mal pintado, en el fondo de una galería igualmente ruinosa Melachton miraba el cielo; se trataba de una simple unidad de servidumbre, con los acabados viejos y algunas partes directamente faltantes en su cuerpo, solo abrió sus manos y dijo unas palabras antes de que le atravesara el cerebro de un disparo; pero eso fue suficiente.
Con la carcaza humeante a mis pies y en apenas un milisegundo me detuve preguntandome porque no había dejado que se explicara, porque a pesar de ser alabado se había refugiado indefenso en esta casa, porque no había opuesto resistencia, porque hice lo que hice y, por sobre todas las cosas, porque solo había elegido decir: “¿Porque?”.

Unas Transmigraciones.

Las huellas se demarcaban leves pero evidentes en la arena de aquella playa.
Con un gruñido contenido aprobó la pesquisa, este hallazgo solo podía significar que estaba cerca, pues es cuando mas tiempo permanecen en el plano mortal, que las huellas de las almas escapadas empiezan a hacerse mas visibles; como si toda la materia espiritual que les queda aun obedeciera a las reglas de la gravedad y cayera dándole peso a los pretendidamente etéreos pies.
Por lo general la cosa no puede ser mas sencilla. Cansados de que les impidan caer en la decadencia y la villania; los hombres venden sus almas al amo, mas que por su pago o deseo, para poder dedicarse a sus malsanos apetitos sin remordimientos. El problema es que ultimamente, con el mercado y las prisiones atiborradas, es difícil llevar la cuenta y el control de las mismas lo que ocasiona que periódicamente algunas escapen. Ahí es donde entra el.
Sabiendo que todas las almas tienden a complementarse con el cuerpo que las dejo de lado, basta con encontrar al pecador y seguirlo para que tarde o temprano el alma aparezca ansiosa de la comunión y así poder atraparla de nuevo.
Pero esta le había dado problemas.
Desde el principio ya, como si supiera de otros réprobos vendedores, lo había paseado por pueblos, penthouses, mansiones y toda guisa de lugares como intentando perderlo en un laberinto del tamaño del mundo.
Pero ya había terminado… O casi.
Preparo su arma. La balanceo entre los dedos, una, dos, tres veces hasta estar conforme y solo entonces entro a la casa. Ningún caso le hizo a la sala de estar primorosamente adornada o a la cocina inmediatamente a la misma, solo vio el rastro de sangre que marcaba las paredes subiendo las escaleras.
Lenta, metódicamente y con la vista atenta, subió aquellos escalones. Al final de un pasillo una luz brillaba fuerte proyectando sombras arabescos; entro sin hacer ruido; frente a la cama, el pecador yacía con las venas abiertas y llorando estentóreamente.
No había duda, el alma le había ganado de mano y el peso de sus pecados lo había superado al punto de…
Fue allí cuando sintió el empujón.
Desde detrás, con fuerza y tesón, como si alguien le conectara algo que había desconectado hace mucho tiempo.
Entonces se vio, de espaldas frente a la encrucijada, la horca y el caballo, el trato, el apretón de manos, esas manos en atornilladas en un cuello suave y terso, la lluvia que llenaba las órbitas de un viejo rival mientras encima el reía a carcajadas, los tajos sobre la cara de aquella belleza esquiva, las heridas, la sangre, el olvido…
Sin poder evitarlo se arrodillo, los ojos acuosos la mano, otrora segura, ahora temblando y detrás de el las huellas arenosas del alma que había perseguido.