Fiestas.

Lo mejor es dejar todo preparado el día anterior.

Clanck!

Así se ahorra problemas. Bah, en realidad más que es la cara de orto de mama que esos días se vuelve un reloj suizo y trata la impuntualidad como si fuera ofensa capital, como si el vite tone se fuera a poner más frío o la ensalada se hechase a perder o los pollos recuperaran sus patas asadas para escapar, así como en el video de Peter Gabriel.

Clanck!

Antes La cosa era en lo de los abuelos y no es que no jodieran con el horario pero podía aprovecharse esto de ser nieto único y la cosa se solucionaba fácil. Bastaba con un beso en la frente o un “hacia tanto calor que me quede demás en la ducha” y todos entendían porque en esos días el termometro no suelen bajar de quichicientos grados a la sombra.
“o en la jaula” piensa un poco culpable.
Pero solo un poco.

Clanck!

Lo mejor, recuerda, siempre era la sobremesa. Es decir, el asado no solía estar mal pero dependía banda de quien lo hiciera, con el abuelo la carne se quemaba Hasta el punto “suela de zapato” y con papa juraría que alguna vez la escuchó mujer bajito pero claro. En cambio las sobremesas, ah, ahí si que venia lo bueno, que garrapiñadas, que tortita, que el mantecol ese gran dote que venia con nuez y lo mejor, los pan dulces caseros de la abuela que hacía uno sin fruta abrillantada sólo para el.
Tan ensimismado esta Que una de las velas lo quema en la mano y no puede reprimir una puteada muy poco festiva.

Clanck!

El cisma llegó con el gobierno de Gatri y había sido raro. No porque no se hablará de política antes, siempre se hablo ahí mismo después del vacío y antes del brindis pero con esa gente la cosa había escalado al punto de que las cosas no se quedaban ahí Cómo riña de borracho o conversación descartarte sino que seguí Hasta después de la sidra y las caras eran cada vez más largas y de culo, como si el abrazo fuese la cosa más hipócrita del mundo y…
Ya está. El pentaculo en el piso terminado con las luminarias flameantes en cada una de las cinco aristas y el altar en el medio. Esta bien, una de las rayas le quedo un poco demasiado larga pero si no se tiene eso en cuenta esta bastante…

Clanck!

“Suficiente” se dice, y baja las escaleras.
Dos rellanos y después la puerta de metal reforzada.
La chica esta despierta. Bah, en realidad semi despierta por el puré de rivotril, pero le basta para golpear los barrotes y hacer ese ruido infernal.
Con el rostro afable, se acerca parra una nueva dosis. La chica trata de pelearla, pero al darse cuenta de lo inútil le ruega; le habla de su familia, de sus proyectos, de lo mucho que le queda por hacer, hasta llegar a aseverar que sabe que no es mala persona, que solo necesita ayuda y ella lo puede acompañar, que se compromete a acompañarlo y no llamar nunca a la policía.
El la escucha tal y como escucho a las otras; pensando en las palabras en latín del ritual y el cuchillo tallado con el mango de espolón de gallo.
Después de todo, sin estas pequeñas tradiciones no habría fiestas.

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