Un final.

Alguien se habia robado su final.
Ese final perfecto que redimiría su obra del olvido y la ignorancia, y que por fin le depararía la fama tan merecida, se había esfumado de un día para el otro.
Como era logico, al principio sospecho de los otros escritores; celosos de tanta perfección, sin duda.
Malos imitadores de Puig, Burdos y aburridos seguidores de Bioy y Borges o Walshes perdidos entre la renuncia idiota y la falta de talento, se deprimió al ver que ninguno de ellos lo conocía ni le daban entidad sufciente como para robarle una palabra, ya no digamos un final entero.
Las pesquisas eran irremediablemente inutiles.
Meses paso, tratando de recordar esa configuración magica de palabras sin resultado alguno.
Hasta que apareció la primera Nota.
Escrita con una grafia que le resultó de algún modo conocida, daba el nombre de un Bar en los Barrios perdidos del Oeste. y agregaba un par de palabras que él reconocia, habían sido parte de ese final perdido.
Sin dudarlo, se aboco a la campaña de seguir la nota, a la que siguió otra, y otra, y otra; cada una de ellas llevandolo a Rincones mas peligrosos de una ciudad que abría sus entradas al infierno solo para el.
Delirante, alucinado, Obsesionado; abandono la compañia de concidos, de amigos y de su propia familia, hasta transformarse en una sombra de lo que había sabido ser con solo un objetivo en su mente.
Pero nada de eso imporaba ahora; ya casí lo tenía, lo sentía en las tripas, en la boca del estomago, en la punta de la lengua; con esta nota que lo mandaba a un baldío en los Monobloques que tapan el sol al atardecer.
Ahí estuvo, a la hora adecuada.
Ahi lo econtró, a la hora adecuada,.
Ahí lo degolló, a la hora adecuada.
Ahí lo dejó, desangrandose, cuando ya la hora no importaba.
La Noticia no tardó en llegar a los medios. “Joven escritor muere degllado bajo extrañas circunstancias”, era sin duda un buen titular, y la historia que lo seguia, con su progresivo descenso en la locura, las notas que nadie pudo encontrar y la obsesión por el final esquivo, casí que pertenecía mas al suplemento literario que a Policiales.
Con el correr de los días; Aquellos pocos cuentos que había publicado en revistas que nadie leía fueron reimpresos por editores aprovechados.
Para el final del año, su hermano, tomo todas sus historias ineditas y las publico en una recopilación sin otro orden interno que el de poner uno detrás de otro con gran exito, tanto de ventas como de Criticas. Poniendo su nombre en las listas de los mas vedidos.
Se hizo conocido y Afamado.
El cuento sin final todavía anda por ahí, en el medio.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s