In your eyes.

Esa mañana sus ojos ya no eran los suyos.
Como si alguien se hubiese metido en la noche y bajo los párpados hubiera puesto los globos de alguien mas lo sabia mas por el apretón del estomago que siempre sentia cuando algo no iba bien que por los ojos en si que no eran molestos para nada, Si acaso mas risueños. Menos fríos.
El examen en el espejo no dejo dudas. Parecidos a los anteriores, si, pero con un principio de heterocromia que mezclaba el verde agua con el marrón barro cerca del Iris. El hecho de que nadie se diera cuenta salvo él, fue un golpe a su Ego.
Aparentemente nadie lo miraba mucho.
Tal vez por nerviosismo, tal vez para paliar la extrañeza, comenzó a pensar todas las cosas que podría deducir de la dueña anterior de aquellos ojos. 
Porque Era una mujer. 
No cabía duda.
La frecuencia de los pestañeos, el modo como se entornaban al cansancio, los detalles a los cuales prestaba atención y sobre los cuales gravitaba eran aquellos propios de una mujer.
De su edad. Tal vez un poco menos. Lo descubrió cuando, al pasar por una vidriera de Florida no querían dejar de ver “volver al futuro” con un tamiz de ensoñacion y remembranza.
También Era Lectora. Claro que si. Mucho mas que el al menos, estos nuevos ojos lo obligaban a masticarse la Ñ en lugar del Olé de todos los lunes. Pero no se quejaba.
No buscaba ser madre y eso también se notaba. Los ojos miraban los niños con extrañeza y sin deseo. Un poco como los suyos cuando la vieja le decía “para cuando” y el los hacia rodar fastidiado.
Y Venia de la playa. De eso se entero cuando, sin siquiera intentarlo, resistió una tormenta de arena con los párpados abiertos como solo ojos acostumbrados a tal castigo podrían.
Por alguna razón. No podía evitar que esto lo atrayerA cada día un poco mas.
Finalmente. El modo en que estos intrusos se movían. La velocidad. Los intervalos. Le hizo deducir que, como el, ella buscaba algo.
Tal vez sus propios ojos, ahora en un rostro nuevo. También se movían. También daban pistas y señales de quien era y También le señalaban ese lugar de Mar del Plata donde podrían encontrarse y conversar y decirse lo mucho que saben el uno del otro a solo un tren de distancia.
Si. Tal vez todo eso sucediera pero el nunca va saberlo.
En su lugar decidió tomar Xanax y todos dicen que se lo ve mejor.

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