The Passing.

Reseña de Cadmen Walsh para Lead Zeppelin.

… la pieza principal que presta el nombre al disco en su integridad “The Passing By”.
Considerada por los fans, criticos y estudioso por igual como el summum, el momento culmine, inmenso e inescapable de las aspiraciones de la muisica Pop (Tal vez acompañada de “A Day in Life ” de The Beatles y “Sloop John B ” de los recién reinventados Beach Boys).
Tanto por su forma como por su contenido y, especialmente, por su lectura como manifestación de Zeitgeist social y las ambiciones (que llena y sobrepasa al mismo tiempo) de lo que el genero permitía (y permite), “The Passing By” aparece siempre como piedra de toque ineludible a la hora de hablar de las obras maestras de la cultura aún hoy; cincuenta años después de su creación.
No es para menos; con referencias y “prestamos” que miembros de diferentes movimientos poeticos se disputan (Desde lo formalistas, Los Dadaistas, hasta los propios Neo romanticos) con no pocos argumentos; contribuye a su leyenda el hecho de que la canción haya sido la ultima colaboración de la dupla: Peter McLaren y James Loon; verdadera fuerza creativa y artifice del exito detrás de “The Nextmen”.
En teoría, conocidos apenas empezada la adolescencia; McLaren y Loon entablaron una rapida amistad que termino con la creación de “The Nextmen” como proyecto compartido al incio de sus veintes.
Favoreciendo a la mistica de la naciente banda el hecho de que Loon solo tomara credito como co-creador de la canciones y nunca fuera parte de la alineación de la misma, prefiriendo permanecer en un anonimato, a todos los efectos, total (donde incluso se carecen registros fotograficos, entrevistas o siquiera declaraciones del genio que solo parecía comunicarse a través de sus letras, arreglos). La sociedad continuó aprovechandose de la dualidad de su dupla creadora en la cual; como dos caras de una misma moneda (el Frontman introvertido, bullanguero y problematico opuesto al genio recluso, atormentado y fobico), la pareja aparece compartiendo el credito de mas del 75% de la discografia del grupo haciendo de sus diferencias, los remalazos de genialidad que convertirían a sus canciones en memorables y hasta pioneras en su tipo (Los arreglos electronicos en “Mr. Daylight” son las semillas del futuro de bandas como Kraftwerk y Supertramp, mientras que “The Dark feather”, grabada con la Simphonica de Praga, nos anuncia decadas antes la llegada del Metal sinfonico). .
Claro está, la imposibilidad de localizar al genial autor, o siquiera rastros de él, alimentó las teorías de que, en realidad “James Loon” era un seudonimo bajo el cual se escondían una pletora de escritores tanto noveles y encumbrados o que se trataba de una construcción colectiva de la banda.
Ambas teorías se equivocan.
La verdad, (pristina para quien quiera verla) es que James Loon es simplemente un fragmento de la psique de Peter McLaren, una segunda personalidad si se quiere.
Extraño es que nadie haya llegado a esta conclusión antes, pruebas de esto abundan en los episodios mas conocidos de la vida del Bajista; las estadias periodicas en clinicas de rehabilitación (En teoría, por drogas, mas nunca explicitadas ), sus cambios de humor constantes, desapariciones inexplicables, diagnosticos medicos contradictorios y miles mas que no nos interesan pues nos concentraremos solo en una: la creación de “The Passing By” como unica forma de librarse del intruso.
Veamoslo con atención.
Como todos sabemos, la canción narra en siete estrofas (sin contar el estribillo) la vida completa de un personaje X; comprimida en el devenir de un solo día, planteando paralelos (a veces de verso a verso, a veces de palabra a palabra) entre las dos temporalidades (aquella que compone al día y aquella que narra su pasado) que finalmente terminarán unidas en el final de la canción con la muerte de nuestro protagonista.
“The night Sky and the Moon shine as I leave the kingdom of Fading light”
Primer verso de la canción que presupone el nacimiento de nuestro Señor X pero, sin embargo, obvia el uso preestablecido (casi codificado y calcificado) de el amanecer como metafora metonimica del nacimiento optando en su lugar por la luz mortecina del universo lunar y el cielo oscuro como padres putativos de esta oscuridad invasora que nace no por, sino a pesar de su huesped.
“Waiting for things to come, as I Prepare for nothing at all. Wishing for someone else´s might”
Segunda estrofa; Su ser Maduro toma la posta, planteando la semilla de las cosas por venir. Su inutilidad e inacción, su predica por alguna clase de fuerza superior no son mas que engaños cuidadosamente propuestos para darle a su otro yo la sensación de debilidad.
“Owner of boundless chains, I´m free, to roam, to craft, to be at least”
Continuamos, después de su nacimiento nocturno y “Escondido”, vergonzante (como todas las patologías psiquiatricas), el otro yo de nuestro personaje se siente fuerte e indetenible; con la posibilidad de “ser al fin”, librarse de las ataduras que lo convertían en solo en una sombra hasta ese momento.
“I fell it cold, beneath my coat. I feel it steel, waiting for none”
Referencias profeticas que van construyendo el camino de migajas hacia la revelación final pero a las que se les hace referencia solo metonimicamente para mantener el suspenso, para envolver a la victima sin saberlo.
“Partner with Myself, ´cause I know no better. Every Battle goes up and down forever, every choice i make, I don´t, every song is two, three or more…”
Llegamos así al nucleo de la canción; la estrofa numero 4; medio, centro y nucleo del relato. Narrada intermitentemente por ambas “caras” del personaje, relata sin duda el ida y vuelta artistico (como un juego de censuras, discuciones y acuerdos tenues) que resulta de su proceso creativo y que, sin duda, redundó en las canciones de “The Nextmen”.
Una batalla eterna e inescapable entre sus dos lados escenificada en pocas lineas, la aceptación final de su esquizofrenia y la resolución de, por fin, deshacerse de ella.
“And so it bangs! And that´s the word, I left my skull, myself, my soul, dripping, painting our whole wide work”
Pasando el centro y llegando al final, enteramente narrada por el personaje del presente, al fin podemos ver la escala de la trampa de McLaren para su otro yo. El frio, y el acero debajo de su abrigo se transformaron en una bala magica que es la palabra (muerte fisica, muerte simbolica) que terminará con James. Necesario es notar también que no habla sobre SU trabajo (sus canciones, al fin) sino sobre “Nuestro trabajo”, ultimo reconocimiento sobre el trabajo en conjunto de sus dos partes.
“A so, I leave myself behind, beneath a tomb that none will find as strangers peers, and lost their mind”
Asi, ya terminando. El cadaver de su Alter Ego es sepultado en una tumba a la cual nadie podrá llegar; sin perder la oportunidad de hacer una breve mención a los “Extraños” los otros que tal vez descifren la verdadera naturaleza de la canción.
Incapaz de escapar de las trampas cuidadosamente puestas por Peter a lo largo de la canción, ese “edificio de significado” construido (verso a verso, estrofa a estrofa) para atraparlo y finalmente darle fin; desde el otro lado de la tumba; James se deja ir con una advertencia hacia su otro yo aún vivo.
“As I Lie still, diying and some, A word for things that are to come, None of the pain, that you once felt. Will be again, something to tell”
Y tenía razón.
Desaparecido el genio y sin el talento en conjunto de las dos mitades de McLaren (¿O son las dos mitades de Loon?) Los subsecuentes trabajos de “The Nextmen” pecaron de repetitivos, aburridos y poco inspirados hasta que la banda por fin se disolvió en el 64.

Reseña Rechazada pór el editor.

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